viernes, 17 de abril de 2015

Actualización: ya soy doctoranda del CSIC

¿Os acordáis de este post-alarma ante los recortes del CSIC? ¿Y de este post-queja ante la cantidad de convocatorias de becas que he pedido? Pues, a fecha de ayer, empecé mi contrato de doctoranda (gracias a una beca FPI) con el CSIC. Como me recordaba Laura Morrón, ahora empieza ese sueño:
P.D.: sé que tengo el blog requeteabandonado. ¡Volveré! ;P

lunes, 2 de marzo de 2015

Pesadilla en Navidad y más de 365 días después

Soy bastante ingenua... Con lo que quiero decir que es muy fácil engañarme porque habitualmente no me entra en la cabeza que la gente tenga oscuros intereses para mentirme. No lo entiendo y ya he tirado la toalla en intentarlo, y como es algo que me ha jugado muy malas pasadas, trato de desarrollar mecanismos alternativos para que no me pase demasiado.

Esta historia empieza en diciembre de 2013, cuando alquilé un piso tipo estudio en pleno Born (c/ Sant Pere Mitja 61 bajos, 08003, para más señas). Era un bajo de obra nueva en una finca bastante antigua y estaba a un buen precio teniendo en cuenta la zona y lo que llevaba visto. Era la primera vez que alquilaba un piso, hasta entonces solo había alquilado habitaciones en pisos compartidos, y la casa me dio muy buenas vibraciones y me lancé. Después de todo el papeleo del contrato, el comercial se comprometió a comprobar en diciembre que todo estuviera en orden y a enseñarnos otro piso de la finca para darnos ideas para amueblar el mío. El día anterior a la fecha en que habíamos quedado, le llamo y me dice que ya me dirá a qué hora se podrá pasar..., y al día siguiente llama diciendo que su madre está en Urgencias con un infarto. Obviamente le digo que no se preocupe...

Y entramos en la vorágine de Ikea, electrodomésticos, poner lámparas y limpiar a fondo. Nos enteramos por los vecinos y por el rastro que dejaron en la cocina y la casa de que SÍ hubo alguien viviendo antes que yo: okupas. En el momento, tampoco le di más importancia pero a las 24 horas de trasladarme al piso empieza a inundarseel baño no se sabe por qué. Es un viernes en horario laboral pero el técnico de la inmobiliaria ya no está trabajando... y pretende que me espere hasta el lunes cerrando la llave del agua. Decido llamar a un servicio de urgencias y me tienen que cambiar el grifo del lavabo. Los okupas intentaron llevárselo de una patada pero no pudieron y a cambio me dejaron rota la guía del agua caliente y hubo que cambiar el grifo. La inmobiliaria no me quería devolver el dinero que adelanté porque no me esperé más de 48 horas a que me lo arreglaran ellos. Y de repente, unas semanas más tarde, me suben el alquiler por “obras en el inmueble”. ¿¿¿??? ¿No llevo un mes viviendo y ya tengo que pagar unas obras que no sé de qué son? Curiosamente, al pedir información, amenazar con recurrir a la oficina del consumidor, etc., en la siguiente mensualidad me descuentan el dinero de las “obras” y del grifo.

Parece que todo está aclarado y que puedo ser feliz y comer perdices… Pero unos meses más tarde, el WC empieza a perder agua, y tienen que levantar y cambiar el desagüe, y llega el verano (con cierto retraso) y ahora que ya no hace falta la calefacción parece que la casa se vuelve más húmeda… Tampoco le doy más importancia (no hay más ciego que el que no quiere ver) y me marcho tres semanas de vacaciones. Al volver a finales de agosto, me espera una desagradable sorpresa: tengo una gotera en el baño, el techo tiene una pinta pésima, y encima después de tres semanas cerrado se ha acumulado tanta humedad, que sobre las maderas contrachapadas (fondo y cajones del armario, cajones de la cama, cajonera, estantería) hay una capa potente de moho.

ATENCIÓN: las autoridades advierten de que las siguientes imágenes pueden perjudicar la vista y el sentido del gusto
Techo del baño

Gotera en acción

Puerta de la nevera

Utensilios de madera en la cocina

Resulta que la vecina de arriba cambió el plato de la ducha, y se soltó una de las tuberías, por lo que cada vez que usaba la ducha, me caía el agua a mí. Vienen los que le hicieron la obra y arreglan la gotera, vienen los del seguro y mandan al albañil para que cierre el agujero y al pintor para el techo, vienen los de la inmobiliaria y me dicen que el moho es superficial, que se limpia y no pasa nada, que una vez solucionado el problema de las goteras, no volverá a salir. 
Parte de atrás del armario con distintos tipos de moho (disculpen la calidad de mi cámara del móvil)

Otra panorámica con distinto contraste del armario
Cajones de debajo de la cama 

Me confío, pero como el ambiente sigue cargado húmedamente, y en Barcelona hace un calor insoportable, decido no solo limpiar el moho sino barnizar con un fondo antifúngico las maderas contrachapadas de la casa. Como estoy trabajando, durante los dos días del fin de semana, es cuando me dedico cubo de lejía en mano a refrotar todas las superficies mohosas, y con la brocha aplicar 3 capas de barniz. ¡No os imagináis la pasta que me dejé en barniz! 

Total, que el tiempo va pasando y me doy cuenta de que sigue habiendo moho: no crece sobre el barniz, pero empieza a salir sobre todo tipo de madera, pared, ¡y hasta plástico! La situación empieza a volverse insostenible cuando aparecen las cucarachas. Al principio, son casos aislados en la cocina. La friego intensivamente con lejía, pero da igual: siempre aparecen bichitos (al principio a los bebés cucaracha no los identificaba como tales), y una mañana me encuentro a una a los pies de la cama. ¡Ugh! No me hace gracia que estén en mi cocina, ¿pero donde duermo? No sé qué es peor. Y al día siguiente, por la noche, al poner a cargar el móvil sobre la cama, veo a una gorda justo entre el borde del cabecero. Saco el Cucal y la sprayo con ganas…, pero una sospecha se abre paso en mi mente…, la tabla del cabecero… ¿no tenía un pequeño hueco? La levanto y hay un nidito de cucarachas conviviendo conmigo en mis dulces sueños. Hasta aquí hemos llegado. 
Ahora es un cementerio, pero solo unos minutos antes era un nido sobre mi cabeza (en la cama)

No quiero volver a pelearme con la inmobiliaria, así que gestionamos una desinsección por nuestra cuenta y riesgo. Los “bichitos” de la cocina, provienen de un nido entre la losa de la meseta del fregadero y el armario de abajo. Aplican un tratamiento con el que se supone que no tendré más problemas. Pero al poco tiempo, vuelven a aparecer esporádicamente algún ejemplar, y yo estoy más aprensiva y susceptible que nunca… 

Decido hacer el cambio de ropa, porque ya empieza a notarse el fresquito, y me encuentro con que mi ropa, guardada en fundas de ropa, está llena de moho, y decido que ya no aguanto más. Se acabó. Me voy de esta maldita casa.

Con la ayuda de mi madre, me enfrento a la inmobiliaria y empiezo también a buscar un piso para mudarme cuanto antes. No encontramos lo que busco… La inmobiliaria ofrece gestionar el arreglo de la humedad, de las cucarachas, y el pago de lo que se me tenga que indemnizar. 

De momento, mientras no encuentre otro piso, parece la opción menos mala… Y viene el técnico de la inmobiliaria a evaluar la situación. Según él, hay una filtración de la ducha de la vecina, y el moho es superficial, y si se arregla la causa, se limpia y se puede seguir viviendo. En cuanto a las cucarachas, se ha roto una alcantarilla y todos los vecinos de la zona han tenido el mismo problema. Obviamente la culpa no es de ellos, eso lo tenemos que comprender. Mi madre se queja de la salubridad del piso, porque vivir y dormir con esa humedad no parece muy saludable y está preocupada. Él se niega a reconocer que hay una humedad ambiente excesivamente alta, y se mantiene en sus trece: ¿Qué quieres que la pobre vecina te pague un hotel? No, yo no quiero que me paguen nada: quiero tener lo que figura en el contrato de alquiler, MI VIVIENDA, mía y no de las cucarachas ni del moho. 

Se comprueba que no hay avería proveniente de la casa de mi vecina, no se sabe de dónde viene la humedad, aunque se especula que venga de la ducha de otro vecino ¿? o de una filtración de la azotea.

Mi madre se pasa por la oficina del consumidor, habla con un abogado, y descubren las muchas irregularidades del contrato que firmé, y sobre el que se ampara continuamente la inmobiliaria para no tener nunca la culpa de nada. Anunciamos que nos vamos (ya hemos encontrado un nuevo piso, ¡uf!), y nos dicen que puesto que no he cumplido los tres años de obligado cumplimiento del contrato de alquiler, no van a devolver la fianza. Pues que venga Sanidad y me diga si se puede vivir en esas condiciones dos años más. Al final, dicen que me devuelven todo menos 200€. Mi madre les acusa de guardarse el dinero para pintar el piso y engañar al siguiente. Y al cabo de media hora deciden condonarme la deuda de la fianza. ¿Por mi cara bonita, o cómo va esto?

Llamamos a mi seguro y nos mandan un perito para evaluar los daños en las cosas que son de mi propiedad: los muebles, y la ropa mohosa, húmeda y apestosa. Después, hacemos la mudanza, desmontamos y tiramos los muebles (no pienso arriesgarme a llevar contaminación de ningún tipo a mi nueva casa): están todos combados por la humedad, y en los sitios más insospechados sigue apareciendo moho, y al desmontar y quitar la cama aparecen cucarachas gigantes (o eso me han contado). El de la mudanza que tiene asma, tiene que salir en varias ocasiones del piso a respirar. 


Más moho al desmontar el armario

(Aquí faltarían fotos con mi ropa, y con las chinchetas del corcho y demás tornillos metálicos de la casa, tubo de la aspiradora, ventilador, etc., que aunque la humedad es normal para mi inmobiliaria inexplicablemente se han oxidado...)

Rescindimos el contrato de alquiler, y según lo firmado deben ingresarme la fianza en 30 días (o sea el 28 de diciembre), y como una broma de los Santos Inocentes, el 28 no hay ingreso. Y no lo hay hasta el 10 de enero, porque después del infarto del año pasado de la madre, y el cáncer de ahora de su padre, resulta que quién debe hacer el ingreso sospechosamente está con gripe. Pero bueno, todo ha acabado ya, ¿no? No. Aún queda que mi seguro consiga que me paguen lo que el perito evaluó en unos muebles que duraron menos de un año, y en ropa que en ocasiones estaba sin estrenar.

Esta entrada es para descargar mi cabreo, y por si sirve a alguien tan incauto como yo. Si alguien pregunta porque el blog (entre otras cosas) tuvo tan poca actividad de agosto a diciembre, ya sabe por qué fue: en vez de escribir en los carnavales científicos de la blogosfera, me enrolé en los Cazafantasmas, Antimoho y otras Plagas.

PD: he pasado alguna noche que había quedado por delante de mi antigua casa, y ya hay luz, parece que hay un nuevo inquilino :$

martes, 3 de febrero de 2015

La poesía de Fernando Ortiz, edición de Emilio Barón

Amo la libertad. Y mi amada no es fácil. 
(Fernando Ortiz Primera despedida:
en el poema 23 de febrero de 1810)

¡Qué curiosos son los caminos del lector!, la verdad es que me parto de risa yo sola pensando en cómo llegó a mis manos este libro. Recuerdo que empezaba a interesarme por demás el haiku, y en algún lado (en cuál no me preguntéis) debí leer que Fernando Ortiz tenía un artículo en el que relacionaba la sensibilidad japonesa de un haiku con el sentimiento andaluz. Y a mí, como persona de ciencias, me cuadraba todo..., porque yo conocí al dichoso haiku en el blog de Enrique García-Máiquez. Total, que buscando y buscando ese artículo de Fernando Ortiz, me debí convencer de que estaba en este libro, y lo compré (de hecho, recuerdo que tardó en llegarme porque al parecer no tenían en stock). Nada más recibirlo ya me di cuenta de que el dichoso artículo no venía..., precisamente eran artículos SOBRE Fernando Ortiz, y no DE Fernando Ortiz. Así que el libro en cuestión se quedó en el cajón (o estantería) del olvido un par de años, hasta que ha tocado el momento de, ya que lo adquirí leerlo. Entretanto, hace poco más de un año fallecía el poeta Fernando Ortiz, así que me gustaría que este descubrimiento tardío de su figura y relevancia, sirviera como homenaje.
Ya había leído algo de Ortiz; creo que en Treinta años de poesía española, donde puede que entre tanto poeta se me quedara traspapelado (literalmente) porque no recuerdo que me llamara la atención. Ahora le he conocido a través de sus discípulos, de las personas que le valoraban en sus facetas de crítico, poeta y estudioso. Y la verdad es que es una mirada cálida la que dedican a su maestro, Fernando Ortiz. ¿Qué me aporta a mí la mirada sobre alguien que, previamente, no me había dicho nada? Tantas cosas que no sé si se podrían enumerar: he aprendido que la poesía tiene mucho más de lectura que de escritura, y que aquí depende mucho de a quién escojas para leer, pero también de por quién te dejes recomendar en tus lecturas. Lo que me anima a seguir "siguiendo" (valga la redundancia) los casi siempre acertados consejos del blog de E.G-M. También me ha enseñado a conocerme a mí misma y saber que no voy tan desencaminada cuando me acerco a leer poesía:
(...) trato de dejar que la lectura me vaya penetrando, vaya como introduciéndoseme, dejándola hacer lo suyo en mi ánimo, sin más esfuerzo por mi parte. Cierto que la lectura de cualquier poema exige una predisposición mutua, tanto por parte del lector (parte viva él del mismo poema) como de la propia ofrenda poética. Y en este sentido cabría hablar de la revelación fulminante, el rayo paulino, o la lenta penetración que nos lleva de la mano a su goce. (La poesía de Fernando Ortiz, por José Antonio Muñoz Rojas) Las negritas y el subrayado son míos: touché
He aprendido por qué hablar de poesía no es fácil:
No es fácil escribir sobre poesía, sobre cualquier poesía (a menos que sea mala), como no es fácil escribir sobre pintura, porque eso que nos entra por el oído o por los ojos no penetra en la parte lógica y pensante del cerebro, sino en una zona irracional, oscura y sensible de la mente. (...) Podemos aportar datos sobre la vida del poeta, o sobre sus lecturas, o sobre sus influencias, pero es imposible explicar la emoción que nos comunican esos versos que nos gustan. La única explicación sería repetirlos. (Presentación de una antología poética de Fernando Ortiz. Disertación sobre Vieja amiga (1975-1993) por José María Alberich)
También que, en poesía, decir más depende del mínimo número de palabras:
La poesía, muchos lo saben, depende casi siempre de labores de resta. (Para ordenar los paraísos [Marzo], por Adolfo García Ortega)
O en palabras de T.S. Eliot (también recogidas entre las páginas de este libro):
Twenty years largely wasted (...) Trying to learn to use words (East Coker, T.S. Eliot)

miércoles, 28 de enero de 2015

El 28 de enero es un día muy especial...

Hay cosas (¿supra-naturales?) que dan un poco de miedito, o al menos vértigo… Una de ellas, es descubrir a una persona que coincide contigo en sus recorridos mentales, en su forma de llegar a una decisión, en… ¡Pues vaya!, pensaréis, eso puede pasar y de hecho pasa. Hum, yo también me he cruzado con muchas personas con las que compartía ciertos rasgos de mi carácter e incluso personas con las que he pasado tanto tiempo que puedo “leer su pensamiento” y cosas así.  Pero nunca me había ocurrido de una manera tan ¿plena? Y con una peculiaridad: la diferencia de edad. A mis veintipico ya sé qué me hubiera interesado desarrollar 10 años antes, y qué alicientes e influencias habría agradecido entonces. Quizá con estas pocas pistas ya habéis adivinado al personaje protagonista de esta entrada, o quizá no… Mantengamos la intriga un poquito más, y llamémosle de momento C2.

C2 quería ser periodista (luego pasó a querer estudiar Derecho, después Psicología, luego Biología marina,…). Y yo, me guardé mis opiniones y respeté las suyas, pero quise que al menos fuera periodista con conocimiento de ciencia.

Por eso, en la Semana de la Ciencia de 2012, fuimos a una conferencia que impartió Carlos Chordá en el Planetario de Pamplona. Allí C2 escuchó por primera vez hablar con espíritu crítico de la homeopatía, de los titulares tendenciosos acerca de si todos descendemos de Tutankhamon, y de muchos temas más. Se lo pasó pipa. Y decidió volver por su cuenta y riesgo con una amiga a otra conferencia sobre el bosón de Higgs, de la que no entendió mucho porque tampoco era el nivel (yo estaba fuera de Pamplona). En diciembre, asistimos las dos a una charla de Javier Armentia sobre el fin del mundo maya. Pero antes de todo esto, me serví de sus dotes interpretativas para hacer un cutre-vídeo-casero sobre la banda de Möbius.

No recuerdo en qué momento, contestando a una pregunta sobre qué quería ser de mayor, C2 dijo algo así como "periodista pero quiero saber de ciencia porque en la prensa se dicen auténticas barbaridades por ignorancia del tema". Recuerdo que me sentí muy orgullosa, y a la vez un poco mal: esto de influir directamente en una persona es un gran ¡glups! y un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Pero lo cierto es que C2 disfrutaba, y bueno, pienso que la divulgación científica no hace mal a nadie, ¿verdad?, ¿verdad?, ¿verdad? xDD

Y he de reconocer que C2 es una estupenda compañera para aventuras frikis, como por ejemplo, visitar el CERN Open Days en septiembre de 2013 o Desgranando Ciencia 1ªedición. Los Reyes Magos me odian desde que la carta de C2 se volvió excesivamente telescópica y quimicefa.

A la vuelta del CERN, C2 hizo una presentación en clase de ciencias sobre el modelo estándar de física de partículas explicado con los imanes y chapas que compramos allá; que el CERN además de tener unas instalaciones y experimentos muy sofisticados, también tenía club de cricket; y un largo etcétera. A ella le regalé La cuchara menguante de Sam Kean, y todos los cómics científicos de Jordi Bayarri; pero la cosa no quedó ahí, sino que C2 se los prestó a su profe de ciencias y le encantaron, y planteó la posibilidad de que el colegio los adquiriera. No hay nada como encontrar un buen embajador de la ciencia, que pueda actuar a nivel educativo. Después de Naukas-Bilbao 2014, C2 estuvo en unas jornadas en la universidad con el colegio, y cuando le preguntaron por su opinión contestó: "Las actividades bien, las charlas un poco flojas, pero es que yo he escuchado a los mejores en Naukas". Apunta maneras...

Para ir a Granada en 2013, nos pegamos un palizón de viaje en tren hotel, que C2 resistió estoicamente. La verdad es que era la primera vez que asistía a un evento de divulgación y yo iba con mucha incertidumbre… que se resolvió cuando Leticia Puerta nombró a C2 voluntaria del taller de Jugando con frío, donde gracias a Víctor Tagua y a Iron man, lo pasó como los indios. Además, conseguí que estuviera en la charla de grandes como Carlos Lobato, Jota, Juan Soler alias rompe-cucharas. Con lo que no solo disfrutó como oyente y participante (que era el plan inicial) sino que sintió que el evento era parte de ella misma. Así que cuando se anunciaron fechas para una segunda edición y ya se le había pasado el cansancio del tren hotel…, se apuntó casi sin preguntarle.

Nada más llegar a #desgrana2, Carmen y Sergio le recordaron que había incumplido la promesa de hacerse Twitter… Ella (¡qué ilusa!) pensaba que la gente ya no se acordaría de ella desde el año pasado, y al contrario, se contaba con su manejo con el nitrógeno líquido y con sus aportaciones para próximas ediciones. El domingo se cambió al taller de “Extrae tu propio ADN”, y para mí fue una de tantas alegrías pasarme por allá y verla en su salsa explicándole a los pequeños el taller como si fuera una especialista en ADN.

Entre medias hemos intercambiado apps del tamaño de las cosas en el Universo, de los planetas; vídeos; artículos de blogueros. Me he dado cuenta de que estoy muy sesgada a usar los blogs como punto de partida para una investigación más profunda, y así cuando C2 me pidió ayuda para su proyecto de ciencias, que en primer lugar iba a tratar de bombas y la Primera Guerra Mundial, me encontré remitiéndole a MicroGaia (aunque fuera de la Segunda Guerra Mundial) y a Compostando Ciencia. Su proyecto acabó versando sobre plantas, pero eso os lo cuenta C2 mejor que yo en su nuevo blog (gracias a Rosa, Germán y Gerardo que resolvieron nuestras dudas vía Twitter).

Sí, a estas alturas y después de tanta pista desperdigada en los links: C2, no es otra que mi hermana pequeña Carmen, a la que bauticé como Ununpentium, para continuar la saga familiar (y tiene una camiseta de minions que lo atestigua xD). Con ella no solo comparto la pasión por la ciencia, sino por leer, por aprender, por escribir,… Ella se parece a mí, pero con mucha más seguridad (y menos defectos) de los que tenía yo a su edad. Por eso, he querido estimularle hacia la ciencia, sin que eso vaya en detrimento de que su profesora de Lengua le apoye en taller de escritura creativa, y mi hermano Miguel le contagie su amor al teatro; porque Carmen-Uup es toda una esponja que absorbe todo aquello que le interesa, y es un gusto tropezar con gente así.

¿Qué hubiera sido yo con un blog y una cuenta de Twitter a los 16 años? Ni idea y nunca se sabrá. Quiero pensar que para Carmen sean unas herramientas de utilidad y que cuenten como una experiencia muy positiva en su vida. Mientras tanto, aprovecho para dedicarle este post el día en que cumple 16 años, ¡y que sean muchos más, enana!


Para curiosos: su twitter y su blog


miércoles, 21 de enero de 2015

¡Podcast de #TertuliasCiencia!

Sí, como lo lees: estamos probando un nuevo formato para las tertulias literarias de ciencia. Quizá adivines que esta locura se me ocurrió en un ataque de radiactividad, y que @2qblog apoyó con bastante rapidez..., así que contactamos con el científico de relumbrón @guardiolajavi. Y cuando yo pude organizarme mínimamente y contestar a sus e-mails, fijamos la noche del 20 de enero de 2015 para la "proof of concept". ¿Resultado? Lo puedes escuchar aquí.

A nivel personal creo que cada uno ha detectado en qué cosas le gustaría mejorar, a nivel técnico estamos deficitarios en calidad de sonido (si hay algún experto en la sala, ¡que levante la mano!). Pero como creo que hemos dejado claro: ahora la pelota está en vuestro campo. Si sois comentadores en #Tertuliasciencia, apuntaros de voluntarios para las próximas grabaciones de este podcast, que esperamos que sea un éxito (gracias a vosotros y a nuestro DJ @guardiolajavi), o al menos que aprendamos mucho de este experimento y lo pasemos bien entre todos. Nos leemos y nos escuchamos :D

(Publicado hace 10 min en el blog de las tertulias)

domingo, 18 de enero de 2015

Segunda parte: Del mucho leer, se le secó el cerebro (...)

Sigo con la lista de libros leídos en 2014:
Vía

31. The innocence of Father Brown de Chesterton
He stated that the detective story was a popular realisation of poetry concealed in city life (...).
In Chesterton's view then, the detective-story writer should be regarded as the poet of the city (...).
If the writer is the poet, Chesterton maintained that the detective was a romantic hero, the protector of civilisation:
It is agent of social justice who is the original and poetic figure, while burglars and footpads are merely placid old cosmic conservatives, happy in the immemorial respectability of apes and wolves. The romance of the police force is thus the whole romance of man... It reminds us that the whole noiseless and unnoticeable police management by which we are ruled and protected is only a succesful knight-errantry. (prólogo de David Stuart Davies, The Complete Father Brown Stories, G. K. Chesterton)
Ole, me acaban de dar los mejores motivos para que me gusten tanto las series televisivas de crimen xDD

Coincido con el prólogo a The Complete Father Brown Stories, las mejores, las más frescas son las de los primeros libros. Las otras también están muy bien, pero el autor quizá abusa demasiado de la apologética, y conociendo el espíritu chestertoniano de la paradoja puedes llegar a imaginar por dónde van los tiros en la resolución del crimen.

La verdad es que me esperaba otro tipo de lectura, por ejemplo, que todo el libro de The innocence of Father Brown tratara una única historia. Pero no, cada "capítulo" contiene una historia diferente en la que pueden coincidir personajes pero el que se mantiene siempre es Father Brown. Tal como se avisa en el prólogo, al revés que en otras novelas policíacas, las pruebas no son lo importante, sino la psicología de los testigos o del criminal.
32. Ciencia y religión. Conceptos fundamentales de Mariano Artigas

La verdad es que no me acuerdo de mucho jajaja. Es un manual sobre el título, y se repiten bastantes de los argumentos que Artigas desarrolla en otros libros. Mi preferido al respecto sigue siendo el descatalogado Filosofía de la ciencia experimental, me gusta más el Artigas filósofo que el teólogo.

33. The wisdom of Father Brown de Chesterton


Si había algo a destacar más de apuntado en 31, se perdió con mi móvil en Port Aventura...

34. Antología poética Manuel Machado. Edición de Arturo Ramoneda

Manuel Machado ha sido todo un descubrimiento. Su poesía me parece fascinante: es uno de los pocos poetas en los que los sonetos no parecen barrocos. Aquí dejo su poema "Retrato":

Esta es mi cara y ésta es mi alma: leed.
Unos ojos de hastío y una boca de sed...
Lo demás, nada... Vida... Cosas... Lo que se sabe...
Calaveradas, amoríos... Nada grave,
Un poco de locura, un algo de poesía,
una gota del vino de la melancolía...
¿Vicios? Todos. Ninguno... Jugador, no lo he sido;
ni gozo lo ganado, ni siento lo perdido.
Bebo, por no negar mi tierra de Sevilla,
media docena de cañas de manzanilla.
Las mujeres... -sin ser un tenorio, ¡eso no!-,
tengo una que me quiere y otra a quien quiero yo.

Me acuso de no amar sino muy vagamente
una porción de cosas que encantan a la gente...
La agilidad, el tino, la gracia, la destreza,
más que la voluntad, la fuerza, la grandeza...
Mi elegancia es buscada, rebuscada. Prefiero,
a olor helénico y puro, lo "chic" y lo torero.
Un destello de sol y una risa oportuna
amo más que las languideces de la luna
Medio gitano y medio parisién -dice el vulgo-,
Con Montmartre y con la Macarena comulgo...
Y antes que un tal poeta, mi deseo primero
hubiera sido ser un buen banderillero.
Es tarde... Voy de prisa por la vida. Y mi risa
es alegre, aunque no niego que llevo prisa.

35. Autorretrato con radiador de Christian Bobin


Uno de los grandes descubrimientos de 2014: la prosa lírica de Bobin. Dulce, tristemente consoladora, bella,... A mí me pareció como Una pena en observación de C.S. Lewis mucho más desprovista de la observación metódica hacia el lado poético. Absolutamente recomendable.

36. The incredulity of Father Brown de Chesterton

Ídem a 33.

37. Una breve historia de casi todo de Bill Bryson


El segundo libro que leemos y comentamos en #TertuliasCiencia. Aunque me gustó mucho más el primero (El tío Tungsteno de Oliver Sacks), no le quitó mérito a Bryson que hace un repaso de un montón de años y de disciplinas científicas.

38. Oliver VII de Antal Szerb


Recomendado por E. G-M. como un El hombre que fue Jueves (Chesterton) destilado. Y es verdad que hay mucho de chestertoniano en esta novela de Szerb. Desde luego me gustó mucho más que La leyenda de los Pendragón, con lo que me reconcilio con el autor y planeo leer El viajero bajo el resplandor de la luna. De todas formas sigo prefiriendo a Chesterton, y mi novela favorita (El hombre que fue Jueves). También muy recomendable.

39. Mitología materialista de la ciencia de Francisco José Soler Gil


Este libro me ha sorprendido gratamente. De longitud es bastante decente en comparación con manuales de filosofía. Además, presenta una tesis interesante acerca de las interpretaciones de la ciencia según seamos materialistas o teístas. Algo que viene a reforzar mi propia tesis que expuse en Dos culturas. Vendría a ser como la contrapartida del libro El diseño inteligente, ¡vaya timo! (que ya reseñé en la primera parte). El libro tiene tres partes: la primera dedicada a la evolución, la segunda a mente y cerebro, y la última a la cosmología y el origen del Universo. Personalmente, la que más me gustó, porque me aportó ideas originales y creativas, fue la primera.

40. Cien años de soledad de Gabriel García Márquez

Empecé este libro por recomendación de mi padre allá por los 16 años, y lo dejé casi en el primer capítulo horrorizada porque aquello no tenía ni pies ni cabeza (algo así me pasó con Olvidado rey Gudú, de Ana María Matute, que aún tengo pendiente). Pero si es una obra cumbre de la literatura, mi juicio debía andar equivocado..., y quería volver a intentarlo. El pistoletazo de salida paradójicamene me lo dio la muerte de García Márquez, con lo que su libro avanzó puesto en mi lista de pendientes. Y he de decir que es de lo mejorcito que he leído en 2014, que lo he disfrutado página a página, palabra a palabra, que me ha tenido enganchada sin remedio hasta llegar al final, un final que me parece "redondo", que completa el libro "a la perfección". Así que sí: léelo, disfrútalo.

41. Historia del veneno. De la cicuta al polonio de Adela Muñoz Páez

Lo reseñé para Hablando de Ciencia.

42. The blind assassin de Margaret Atwood

En el segundo trimestre de English Reading Club, esta fue la primera novela. Probablemente más compleja incluso que Atonement, sobre todo argumentalmente. Me gustó mucho, incluso aunque ya venía sospechando la línea argumental, hubo resoluciones del misterio que no me esperaba. Una vez más, lo mejor de todo fue comentarlo en el taller, e ir aprendiendo a raíz de lo que cada uno pensaba del libro. ¡Si tenéis oportunidad de estar en un club de lectura, probad la experiencia!

Un par de citas: 
At the very least we want a witness. We can't stand the idea of our own voices falling silent finally, like a radio running down.
The only way you can write the truth is to assume that what you set down will never be read. Not by another person, and not even by yourself at some later date. Otherwise you begin excusing yourself. 

43. Antología poética de Ernesto Cardenal

La verdad es que empezó muy bien, un poeta que usaba conceptos científicos para sus poemas, por ejemplo:

HA LLEGADO AL CEMENTERIO TRAPENSE LA PRIMAVERA

Ha llegado al cementerio trapense la primavera,

al cementerio verde de hierba recién rozada

con sus cruces de hierro en hileras como una siembra,

donde el cardenal llama su amada y la amada

responde a la llamada de su rojo enamorado.

Donde el reyezuelo recoge ramitas para su nido

y se oye el rumor del tractor amarillo

al otro lado de la carretera, rozando el potrero.

Ahora vosotros sois fósforo, nitrógeno y potasa

y con la lluvia de anoche, que desentierra raíces

y abre los retoños, alimentáis las plantas

como comíais las plantas que antes fueron hombres

y antes plantas y antes fósforo, nitrógeno y potasa.

Pero cuando el cosmos vuelva al hidrógeno original

-porque hidrógeno somos y en hidrógeno nos hemos de

convertir-

no resucitaréis solos, como fuisteis enterrados,

sino que en vuestra carne resucitará toda la tierra:

la lluevia de anoche, y el nido del reyezuelo,

la vaca Holstein, blanca y negra, en la colina,

el amor del cardenal, y el tractor de mayo.
****

SALMO 18 (19)

Las galaxias cantan la gloria de Dios

y Arturo 20 veces mayor que el sol

y Antares 487 veces más brillante que el sol

Sigma de la Dorada con el brillo de 300 000 soles

y Alfa de Orión que equivale

a 27000000 de soles

Aldebarán con su diámetro de 50000000 de kms.

Alfa de Lira a 300 000 años luz

y la nebulosa del Boyero

a 200 000 000 de años luz

anuncian la obra de sus manos


Su lenguaje es un lenguaje sin palabras

(y no es como los slogans de los políticos)

pero no es un lenguaje que NO SE OIGA

Ondas de radio misteriosas emiten las galaxias

el hidrógeno frío de los espacios inter-estelares

está lleno de ondas visuales y de ondas de música

en los vacíos inter-galácticos hay campos magnéticos

que cantan en nuestros radio-telescopios

(y tal vez hay civilizaciones

transmitiendo mensajes

a nuestras antenas de radio)

Son un billón de galaxias en el universo explorable

girando como carruseles

o como trompos de música…

El sol describe su gigantesca órbita

en torno de la constelación de Sagitario

-Es como un esposo que sale de su tálamo

Y va rodeado de sus planetas a 72 000 kms. por hora

hacia las constelaciones de Hércules y de la Lira

(y tarda 150 millones de años en dar la vuelta)

y no se aparta ni un centímetro de su órbita


La Ley de Señor tranquiliza el subconsciente

es perfecta como la ley de la gravedad

sus palabras son como las parábolas de los cometas

sus decretos son los preceptos de las estrellas

que guardan siempre sus sitios

y sus velocidades

y sus distancias respectivas

y se cruzan miles de veces en sus rutas

y nunca chocan

Los juicios del Señor son justos

no como la propaganda

y más valiosos que los dólares

y las acciones comerciales

Guárdame de la soberbia del dinero y del poder político

y estaré libre de todo crimen

y del delito más grande

Y séante gratas las palabras de mis poemas

Señor

mi Libertador.

Cuando menos curioso... Pero aquello va degenerando cada vez más (a mi humilde entender) hacia una crónica lírica más o menos apologética de la ideología del autor. Que no digo que me moleste, solo que cuando ya llevas un buen número de largos poemas sobre la explotación de los pobres, que en mi caso no me aportaban mucho más que el primero, pues llega un punto en el que me canso y empiezo a dudar de las intenciones líricas del poeta... Llamadme inculta pero no tenía ni idea de la vida de este señor, pero al hacer una búsqueda rápida me encuentro que mis impresiones con su antología no iban tan descaminadas.

44. Ya está el listo que todo lo sabe de Alfred López

Una de las sorpresas agradables que tuvo para mí Naukas Bilbao, fue el regalo del libro de Alfred dedicado por él. Un libro que me ha sorprendido gratamente, pues si ya me interesaba el blog de Alfred, tenía curiosidad por ver qué tal le sentaba el formato libreril. El libro está organizado en los días del año, de manera que tienes una curiosidad para cada día del año (bisiesto) por si aquello se te hace pesado de leer de un tirón, o quieres comprobar si en un día especial para ti hay una anécdota histórica. En mi caso, me lo ventilé casi de un par de tirones, porque me enganché a las curiosidades, al estilo pedagógico y divertido de Alfred, y me impresionó el rigor con el que divulga ciencia, arte, cultura popular e historia. Un libro para disfrutar que no te deberías perder. Y parece que tendremos la suerte de disfrutar pronto otro nuevo, ¡bien!

45. Nada de Carmen Laforet

También lo leí rapidísimo porque es una historia tremendamente oscura y en cierta manera deprimente que me mantuvo enganchada hasta el final, paseando por la ciudad de Barcelona en las noches oscuras al lado de la peculiar Andrea.

46. Bel canto de Ann Patchett

Mucho más fácil que The blind assassin. Según alguno (debería decir alguna porque éramos en su mayoría mujeres) del taller, la ficción era poco creíble. Supongo que sí. De hecho, la historia está concebida como si fuera una ópera. Y yo lo disfruté intensamente porque es de esos libros que te hacen desear ser mejor persona. El final, triste y amargo, es lo que me hace considerar que la ficción no era tan increíble. Si el final hubiera sido tan naïf como la trama, quizá no me hubiera gustado tanto. Pero ojo, esto no es un spoiler, ¿quién os ha dicho que el libro acabe mal? De hecho, quizá porque el final es muy rápido, me generó una sensación de no entender las decisiones de los personajes. Por cierto, que tal como vimos en el taller, la autora nos iba avisando a lo largo del libro de que aquello no terminaría bien, pero todos sin excepción parece que elegimos ignorarlo y olvidarlo... hasta que nos lo recordó el profesor. Curioso, ¿verdad?

47. Grandes enigmas de la ciencia, Naukas

Una recopilación excelente de artículos de la web Naukas. Algunos ya los había leído, pero la mayoría me han aportado cosas interesantes que ignoraba. Muy recomendable. 

48. La nariz de Charles Darwin de José Ramón Alonso

Y aunque sea el último libro que me quedaba por leer de José Ramón Alonso, se trata del primero que escribió. Al igual que El escritor que no sabía leer, se basa en historias reales para divulgar neurociencia en particular, y ciencia en general. La verdad es que ciertas de esas historias son escalofriantes y dejan un regusto amargo en la boca. Pero a pesar de todo, creo que me gustó más este libro que el resto (y eso que los otros me gustaron muchísimo como ya he dejado escrito). No sé si sabría explicarlo con palabras pero allá voy: este (La nariz de Charles Darwin) es más fresco, original y creativo. A riesgo de repetirme: esto no desmerece la calidad del resto de sus libros. Una muestra de la maestría de José Ramón Alonso:
Los científicos asumimos que nosotros trabajamos con datos y los colegas de Humanidades, pensamos, dan más peso relativo a las opiniones, lo que no deja de ser algo sesgado, y probablemente, falso. Creemos que nuestro mundo es objetivo, y el suyo subjetivo, pero ninguna de las dos visiones es cierta, nuestra objetividad es presumible y está marcada por las trayectorias personal y colectiva. Su subjetividad se consolida con el contraste, la experiencia, la razón y se va objetivando, al menos para la mayoría inteligente.
49. Sin noticias de Gurb de Eduardo Mendoza

Empieza muy bien, desternillante a base de las cosas más absurdas; pero al revés que la mayoría de personas a las que les encanta este libro, yo llegué a un punto en el que me cansé, me dejó de hacer gracia, y aquello me parecía una bazofia. No sé, quizá el formato en el que se escribió (artículos para el periódico) sea el causante de ese disgusto, o quizá mi peculiar carácter, pero lo cierto es que me harté de Gurb y su compañero hasta límites insospechados.

50. Brick lane de Monica Ali

El tercer y último libro de la segunda edición del taller English Reading Club. Mi favorito, ya lo he dicho antes, es Bel canto, seguido por The blind assassin. Brick lane me gustó mucho por ser tan diferente a lo que estoy acostumbrada: un libro centrado en la cultura de los bangladesíes, los problemas de la emigración (en este caso a Londres), la religión musulmana, los matrimonios de conveniencia,... Pienso que he aprendido mucho de este libro. Mi problema fue que al terminarlo no me quedaba claro cuál era la intención de la autora, qué pretendía al contarme una historia que acaba sin más ni más en un punto cualquiera de la línea temporal. Y aunque la peli no tiene punto de comparación con la novela de Monica Ali, lo cierto es que me dio la clave para sacar el sentido del libro. No hay mal que por bien no venga.

51. Masa y poder de Elias Canetti

Soy fan de Canetti. Sus Apuntes y su autobiografía me fliparon. Ahora tocaba el turno de su obra cumbre, más ensayo que otro género literario. En el se recoge la tesis que desarrolla a lo largo de su vida acerca de la masa. A raíz de ciertas experiencias autobiográficas al contemplar aglomeraciones de personas o manifestaciones, le lleva a intuir un fenómeno subyacente que se dedica a estudiar. El resultado es una pedazo obra, muy documentada con culturas de todos los rincones del planeta, en el que relaciona los rituales indígenas, con las religiones mayoritarias y minoritarias, las estructuras de poder en sistemas democráticos pero también dictatoriales, hasta por qué los nazis odiaban a los judíos y un sinfín de ejemplos a cada cual más estimulante. Se puede o no estar de acuerdo con aspectos de su teoría, pero es un placer entender la lógica del autor, e ir aprendiendo cosas de lo más variado. Es una lectura en ocasiones densa, pero a mí me ha merecido mucho la pena.

52. Tesla y la conspiración de la luz de Miguel A. Delgado

Parece que está de moda "tunear" la historia de Tesla, en cualquier caso, la novela de Miguel A. Delgado es una delicia para los curiosos sobre Tesla y amantes de la ciencia ficción y las aventuras. Muy recomendable.

53. Matar a un ruiseñor de Harper Lee

En dos palabras: ¡pedazo novelón! Sí, así como suena... A veces encontraba semejanzas con La evolución de Calpurnia Tate, porque se corresponden algunos nombres, apellidos, o escenas típicas. Pero ni color: Scout Finch es todo un personaje que hace que Calpurnia Tate resulte insulsa y poco desarrollada, por no hablar de su padre Atticus Finch. Esperaba la historia de la injusticia en un juicio contra un negro inocente, pero la novela empieza contándonos las aventuras de dos hermanos en un verano caluroso y sus miedos y leyendas acerca del vecino escondido Boo Radley. Claro que luego hay un juicio, pero es mucho más interesante la evolución madurativa de los hermanos, las dificultades ordinarias de la vida, y cómo no, la aparición de Boo Radley en unas condiciones inesperadas. Luego vi la peli, y una vez más, al lado del libro, por muy buena que sea..., y sin embargo me encantó la mirada cariñosa de Boo Radley a Scout Finch.

54. The secret of Father Brown de Chesterton

Sigo con Father Brown ;)

Father Brown hablando sobre el "peligro de las pseudociencias":
“Quiet so”, said Father Brown. “That’s what I object to. I was just going to say that if it’s all a fraud, I don’t mind it so much. It can’t be much more of a fraud than most things at fancy bazaars; and there, in a way, it’s a sort of practical joke. But if it’s a religion and reveals spiritual truths- then it’s all false as hell and I wouldn’t touch it with a bargepole. (The red moon of Meru)
Y acerca del perdón propio de los cristianos (católicos):
“There is”. said Father Brown dryly; “and that is the real difference between human charity and Christian charity. You must forgive me if I was not altogether crushed by your contempt for my uncharitableness today; or by the lectures you read me about pardon for every sinner. For it seems to me that you only pardon the sins that you don’t really think sinful. You only forgive criminals when they commit what you don’t regard as crimes, but rather as conventions. (...) You forgive because there isn’t anything to be forgiven.”

(...) “We have to touch such men, not with a bargepole, but with a benediction”, he said. “We have to say the word that will save them from hell. We alone are left to deliver them from despair when your human charity deserts them. Go on your own primrose path pardoning all your favourite vices and being generous to your fashionable crimes; and leave us in the darkness, vampires of the night, to console those who really need consolation; who do things really indefensible, things that neither the world nor themselves can defend; and none but a priest will pardon. Leave us with the men who commit the mean and revolting and real crimes, mean as St Peter when the cock crew, and yet the dawn came.” (The chief mourner of Marne).
55. The scandal of Father Brown

Con este acabé The Complete Stories of Father Brown:
“People who lose all their charity generally lose all their logic” (The vampire of the village)
Y además, de las novelas reseñadas, también he disfrutado los cuatro cómics de ciencia de Jordi Bayarri, 3 de ellos reseñados en Hablando de Ciencia:

Darwin la evolución de la teoría de Jordi Bayarri
Marie Curie, la actividad del radio de Jordi Bayarri

En total he leído 11 libros de divulgación científica, más los 4 cómics de ciencia, y 2 novelas de ciencia ficción con tintes divulgativos (Contacto de Carl Sagan y Tesla y la conspiración de la luz de Miguel A. Delgado), 11 libros en inglés, 3 de teatro, 13 de poesía, 4 de filosofía o temas similares, un par de ensayos de literatos (Canetti y Chesterton), y otras 9 novelas. ¡Y ahora a seguir el 2015 con ganas! [Aquí iré apuntando los libros que voy leyendo]

viernes, 2 de enero de 2015

Del mucho leer, se le secó el cerebro (...)

(Vía)
Esta frase de El ingenioso hidalgo de Don Quijote de la Mancha me sirve de título para recoger mis lecturas de 2014: no llegan a las de 2012 (¡ah el año dorado del máster y el paro!) por bastantes, pero se quedan prácticamente igualadas a 2013. Además, en 2014 por fin me he acabado el Quijote así que viene que la frase me viene como anillo al dedo. Mi propósito de el año pasado era usar menos la biblioteca para ir leyendo todo lo que me he ido comprando y que nunca leo por engancharme a sacar libros sin control. Eso no ha evitado que siga comprando por lo que aún no he terminado xDD Otro propósito relacionado con la lectura era leer más poesía, y ha caído la obra completa de Víctor Botas, algo de Miguel Hernández, una antología de Aurelio González Ovies y otra de Ernesto Cardenal. Por último, y como ya comentaba en las luces y sombras de 2014, he leído 11 novelas en ingles (Dolores se siente inmensamente orgullosa jajaja). Mi intención tantas veces retrasada era ir reseñando cada uno de los libros que he leído pero siempre voy con retraso y en julio además se me cayó el móvil desde la montaña rusa de Port Aventura y perdí toooodo lo que llevaba apuntado: páginas, citas y un largo etcétera, salvo alguna cosilla en borradores de blogger o en documentos de Drive. A continuación ofrezco alguna pequeña observación de lo que se me ha grabado en mi cada vez más maltrecha memoria, hope it helps! Si os interesa alguno especialmente, no dudéis en preguntar y a ver si os puedo responder.

1. Las Euménides de Esquilo
2. Prometeo encadenado de Esquilo

Acabé 2013 leyendo tragedias de Esquilo, un volumen que me compré de regalo después del máster, y empecé el año continuando donde lo dejé. ¿Por qué acabé leyendo a Esquilo? Es una larga historia que comienza leyendo la Ilíada, la Odisea y la Eneida para prepararme para la lectura de la Divina Comedia que, a su vez, me descubrió muchos agujeros en mi bagaje cultural como, por ejemplo, historia griega sobre Antígona, Agamenón, y mucho más..., lo que me llevó a querer leer las tragedias de Esquilo.

3. El taller del orfebre de Karol Wojtyla

Un regalo de Navidad de Miguel Bueno, que me alegró mucho el comienzo del año. También teatro, pero mucho más metafísico: cada frase tiene una profundidad insospechada. Impresionante conocer el lado más literario del que fuera Juan Pablo II. Sobra decir que el argumento es totalmente cristiano. Me quedé con alguna duda que me hubiera gustado plantear al autor, como queda reflejado en el comentario que dejé en una mejor reseña que esta ;)

Algún fragmento que rescato de Google Drive, por si queréis haceros una idea (las negritas son mías):
Siempre he sido dura como la madera,que se carcome por dentro antes que romperse.
(…) El amor es malo también cuando falta.
Según él, el amor es la síntesis de la existencia de dos personas,que coincide en un cierto punto y de dos seres hace una sola cosa.
Caminan alegremente, como con pasos de baile.  El amor es un continuo desafío que nos lanza Dios,
y lo hace, tal vez, para que nosotros desafiemos también el destino.
(…) El amor trasciende su propio objeto,o bien se acerca tanto a él, que casi lo pierde de vista.  
Aquella tarde, Andrés, debí comprender claramente hasta qué punto pesamos todos nosotros sobre el destino de los hijos
(…) hijos míos, nada ha pasado, el hombre ha devolver al lugar en que vio la luz su existencia-¡y desea tanto que esta nazca del amor!
(…) Deseo tanto ser tuya,y me lo impide siempre el ser yo misma
(…) El amor fue más fuerte que el miedo
No podía, no puedo unir estos dos rostros,no puedo identificarlos. 
4. Archipiélago Gulag, volumen II de Alexandr Solzhenytsin

Casi dos años después acabo leyendo la segunda parte cuando todavía hacía reseñas chulas. La segunda novela empieza más o menos donde quedó la anterior, narrando con el mismo estilo los sumarios de juicios famosos de la época, contra empresarios, ex-líderes del partido y un largo etcétera. Quizá lo más chocante es que el libro acaba sin ninguna conclusión, sin ningún desenlace. Supongo que el desenlace se produjo en la Historia y no hace falta para la conclusión del libro.

También conservo algún párrafo que me llamó especialmente la atención por un motivo u otro, y que a mi parecer, reflejan bien la maestría de Solzhenytsin.
(…) la conciencia revolucionaria de las masas proletarias y sus guías”, que “han sabido abrir a la política económica caminos incomparablemente más seguros” que los científicos, y que han calculado con mucho más acierto los ritmos de desarrollo económico.  
(Todavía conservo aquella maleta, e incluso ahora, cada vez que la veo, paso los dedos por ese deshilachado agujero. Este, claro, no puede cicatrizar como cicatrizan las heridas del cuerpo y del corazón. Los objetos tienen más memoria que nosotros.
Si es que llega a evolucionar la naturaleza humana, no lo hace mucho más deprisa que el perfil geológico de la Tierra. Y aquella curiosidad, delectación y ansias de probar que sentían los tratantes hace veinticinco siglos en los mercados de mujeres con toda seguridad dominaba también, en 1947, a los funcionarios del Gulag en la prisión de Usman (…).  
Cuando en tu prisión tu oído coge al vuelo versos escritos en cautiverio, no te preocupa si su autor ha observado el sistema tono-silábico o si la rima es asonante o consonante. Esos versos son sangre de tu corazón, lágrimas de tu propia esposa. En la celda los presos lloraban. 
5. Una copa de Haendel de Jose María Jurado

Recomendado en el blog de E. G-M (as usual), y debo decir que me esperaba más y que encontré bastante poco que me atrapara en él. Pero así tenéis un contrapunto. Me gustó mucho más Casi de Rodrigo Manzuco, del que compartí este poema para el Carnaval de Física y el de Humanidades. ¿Fue porque hacía demasiado tiempo que no leía poesía? Quién sabe...

Si de Casi me llevé la luz, de Una copa de Haendel me llevé la música.

6. Dios existe de Anthony Flew

Un libro ligerito en el que A. Flew narra su peculiar cambio de filosofía con respecto a Dios. Cómo siguiendo su propia máxima de llegar hasta donde las pruebas le remiten, pasa de ser defensor del ateísmo para declararse deísta, lloviéndole críticas de todos lados. Interesante y refrescante lectura, para conocer los argumentos y la historia (bastante polémica según leo por ahí) de Flew.

7. El escritor que no sabía leer y otras historias de Neurociencia de JR Alonso.

Primer libro de divulgación que leo en 2014, gracias al propio autor, y que reseñé para Naukas. También ha sido el primer libro que he leído de JR Alonso. La verdad es que me atrapó el formato de historias cortas (también podemos llamarlas posts de divulgación) que conectan la historia, el arte, y las más variadas e interesantes anécdotas con una explicación neurocientífica. La forma de aproximar la neurociencia de JR Alonso me parece envidiable y la verdad es que disfruté muchísimo su libro. Pero mejor que mis reseñas, puedes echarle un ojo a la de Molinos o la de Litos que lo dicen mejor que yo.

8. ¿Qué ven los astronautas cuando cierran los ojos? de @aberron

El segundo libro de divulgación de 2014, reseñado en Hablando de Ciencia, y además soy orgullosa mecenas del crowfunding para publicarlo, y concluyo diciendo que es absolutamente recomendable. De hecho, se lo pasé a mi hermano Miguel por si alguna de las historias de astronautas le inspiraba para un guión o una obra de teatro.

9. Las cosas que me acechan de Víctor Botas
10. Prosopon de Víctor Botas
11. Segunda mano de Víctor Botas
12. Aguas mayores y menores de Víctor Botas
13. Historia antigua de Víctor Botas
14. Retórica de Víctor Botas
15. Las rosas de Babilonia de Víctor Botas

Víctor Botas ya había aparecido por el blog, y aproveché para leerme (y disfrutar) su obra completa de poesía. Hay algunos poemarios, poemas, y versos que me gustaron más que otros, pero como he perdido el móvil tendría que leerlo de nuevo. Y es uno de esos libros que, con gran dolor de mi corazón, tuve que tirar porque tenía colonias de moho que no pude eliminar (aarrgh cómo os odio...). En cualquier caso, recuerdo que había poemas sobre Galileo y algún científico más, y que Botas es un personaje más que interesante y tiene (según la ocasión) una poesía accesible y a la vez sublime, por si gustáis catarle.

16. Las escrituras del Universo de David Jou

Seguimos 2014 a ritmo de poesía, en este libro están recogidos los poemas de David Jou dedicados a la ciencia. Aunque no hubo ninguno que me pareciera extraordinario (al revés que con Víctor Botas), su esfuerzo por "cantar" la ciencia me parece muy creativo: selección natural, código genético, etc. Y he descubierto que sus poesías ganan más recitadas en voz alta o acompañadas de música.

17. El doctor Zhivago de Boris Pasternak

Novelón. Aprovecho para publicar aquí el borrador de la reseña que empecé movida por lo que me flipó el libro. Como verán mucho más natural que las que estoy improvisando ahora...

Me fascina Rusia. Al principio fue todo por cuestiones de kilómetros: Rusia está Muy, Muy Lejos; y por tanto es cautivadora como lugar al que huir de la rutina diaria, algo más real y asequible en los tiempos que vivimos que un viaje espacial a Marte o a los confines del Universo. Pero luego tropecé con su literatura: el primero fue La muerte de Iván Ilich, que me golpeó de forma contundente por la claridad y la simplicidad de un mensaje universal. Año y medio más tarde, devoré Crimen y castigo de Dostoievski: en la piscina, bajo el sol abrasador, me metí en la vida de Raskolnikov, sus amigos, enemigos y parientes. Allí aprendí qué significa patronímico y deduje las reglas de formación tanto de dicho patronímico como la declinación del apellido dependiendo de si es hombre o mujer. Aquello ya tenía tintes de guerra civil entre Tolstoi y Dostoievski, sobre todo a partir de Anna Karenina. La lectura de El idiota, salvo en momentos cumbres, hizo inclinarse la balanza del lado de Tolstoi, y la emprendí con Guerra y paz, que tiene trozos muy, muy buenos, pero no es lo mismo que los anteriores que leí de Tolstoi. Y entonces leí Los hermanos Karamazov, que me decantó finalmente a Dostoievski, porque es una obra maestra acerca de lo limitados que somos los Homo sapiens. Es verdad que me queda mucho por leer de ambos autores, y que apenas he hollado ese territorio ruso de la literatura: falta Gogol, tan apreciado por Canetti; el poeta Pushkin; Chéjov… El último que ha caído ha sido El doctor Zhivago de Boris Pasternak.

Lo primero que quería decir es que lo empecé un par de veces, y no era capaz de avanzar. Sobre todo al principio (aunque también pasa más avanzado el libro) aquello es un galimatías de nombres e historias entrecruzadas que ni Tolkien en su Tierra Media. Así que cuesta entender hacia dónde te estás dirigiendo; y yo he tenido que dar muchas veces marcha atrás, para comprobar si el personaje de turno se me había presentado anteriormente, o bien, lo había confundido con otro que también empezara con K. En la edición que he leído, venía al principio una relación por orden alfabético de los personajes, pero yo no quería que me destriparan la historia antes de tiempo, y la verdad es que ni me pareció útil ni lo usé.

Una vez superados los baches… Es puro disfrute: desde el argumento y la biografía de los protagonistas y antagonistas, al desarrollo de la Revolución de Octubre, y las principales consecuencias del gobierno bolchevique tras el zarismo. Y es que esa es otra de las cosas que me atraen de Rusia, la riqueza de una historia cruel y sanguinaria, que me intriga y atrae fatalmente a partes iguales. La propia evolución del doctor Zhivago desde sus loables preocupaciones sociales, a luego su rechazo profundo de la crueldad de la guerra y de las medidas adoptadas, me parece un relato más sobrecogedor incluso que la recopilación de Solzhenitsyn. Además, se nota que Pasternak es poeta, y tiene unas descripciones paisajísticas alucinantes, pero que no caen en la retórica vacía ni quedan rebuscadas en el contexto. Al fin y al cabo la historia que te está contando es muy seria. Total, que no podía dejar de leer, porque siempre se quedaba en un punto interesante… Y eso, que muchas veces, tal cual estás en ese punto álgido de qué pasará después, te cambia de escenario, de personajes, o hasta te cuenta una historia que apenas tiene que ver con el hilo principal, y habrás de seguir pacientemente la vida de ese nuevo hombrecillo o mujercilla rusa, hasta que descubras un apellido conocido y establezcas la conexión. Aunque estas interrupciones me parecieron odiosas, lo cierto es que seguí erre que erre, y que incluso cuando ya ha muerto el protagonista, la tensión vuelve a crecer, a pesar de que yo di por supuesto que ya no me interesaba más. 

Me encantó. Así que me puse a ver las películas. Primero, vi la de 2002, que me pareció una adaptación burdísima que no solo se inventa la historia en momentos para mí clave, sino que encima se carga la tensión de los personajes entre sus acciones y lo que consideran moralmente correcto. Menos mal que la peli de 1965 me hizo reconciliarme con el cine. Pero aún así, no sé si inevitablemente, ¡se pierden tantos matices en una adaptación a la gran pantalla!, que recomiendo mucho más el libro a pesar de que la peli está muy lograda. 

18. Esta luz tan breve (Poesía 1988-2008) de Aurelio González Ovies

Aurelio González Ovies es un poeta asturiano ya conocido en este blog. Pero un par de años más tarde, su poesía no me dice ya mucho. Quizá porque no la entiendo. Hay un pálpito, una sensación de lo que he aprendido del amor a Asturias de mi madre, pero poco más que yo pueda sacar en claro. González Ovies tiene varios premios y accésit.

19. La superstición del divorcio/Divorcio versus democracia de Chesterton

Un año sin Chesterton no es un año jajaja. A pesar de estar editado por E. G-M. y un puñado de cosas más, no me ha resultado uno de sus mejores ensayos. La verdad es que, esta vez no, no ha llegado un gol de Chesterton :(
20. El diseño inteligente ¡vaya timo! de Ismael Pérez Fernández

Tercer libro de divulgación, y con el componente añadido del escepticismo. Se trata del primer libro del autor que explica con maestría la cosmología más actual: he aprendido mucho leyéndole: de teorías, de sus defensores y opositores. A ratos se me hizo un poco ardua la lectura. No estoy de acuerdo con muchas de las tesis filosóficas de I. Pérez Fernández, me parece que la relación ciencia-fe no se resuelve con un análisis que me ha resultado superficial. Aquí también soy la voz discordante :P recomiendo leer la otra cara de la tortilla, por ejemplo a Jorge Frías en Hablando de Ciencia o a Carlos Chordá en su blog.

21. Sin raíces de Marcelo Pera y Joseph Raztinger 

Lo leí en 2012, pero a raíz de la polémica surgida en torno a Gallardón y el tema del aborto, quería rescatar un párrafo chocante de Ratzinger porque parece ir en contra de muchas cosas que se propugnan en los movimientos católicos pro-vida. En este tema, me parece que podríamos avanzar mucho más en el diálogo entre las dos culturas, y por eso quería traerlo aquí. Ahora tendré que re-leerlo de nuevo para poder publicar algo. La verdad es que se lee rápido y tiene ideas interesantes de los dos autores, así que no supone demasiado esfuerzo.

22. El rayo que no cesa de Miguel Hernández

Es muy agradable leer a Miguel Hernández. Barroco, popular, rimas consonantes, recursos retóricos,... A ver si rescato la primera poesía.

23. Atonement de Ian McEwan 

¡La primera novela que he leído de principio a fin en inglés! ¡Que lancen confetti! Me apunté a English Reading Club, que viene a ser un tertulias literarias en el 1.0 que en vez de girar en torno a la temática de la ciencia, trata sobre literatura inglesa moderna. Y este fue el primer libro que eligió el profesor, y que me pareció muy, muy bueno. Me encantó la historia, me gustó comentarlo y "destriparlo" por unos y otros en el Club, y ver la peli (la primera parte mucho mejor que la segunda porque es más fiel al libro), y escuchar al autor hablando sobre ambos (peli y libro) en una entrevista. A la gente terminó no gustándole la protagonista principal de la novela, y sin embargo, yo me sentí bastante identificada con sus errores.

24. Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes

Reconozco, no sin cierta vergüenza, que no había leído aún el clásico por antonomasia de la literatura española. He necesitado fuerza de voluntad para seguir leyendo capítulo tras capítulo. Llevar un libro pesado a rastras, con un ritmo de vocabulario y de construcción gramatical denso, puede resultar incómodo. Sin embargo, a la vez me iba sorprendiendo de las genialidades de Cervantes al retratar a dos personajazos como don Quijote y Sancho Panza, junto con la plena actualidad que sigue teniendo todo lo que allí se cuenta. Me alegro mucho de haber encontrado la oportunidad de leerlo.
25. The cellist of Sarajevo de Steven Galloway

El segundo libro de la primera edición de English Reading Club. Con un inglés mucho más sencillo que el de Atonement, y también una trama menos compleja. Lo más sorprendente fue descubrir que "está basada en hechos reales", porque parece una historia extraída de la invención humana. Galloway guía con maestría desarrollando personajes muy humanos durante el cerco de Sarajevo. Un relato que traslada la dureza e injusticia de las guerras, que pueden sacar nuestro mejor o nuestro peor lado, porque al fin y al cabo, somos humanos.

26. Para leer a Cervantes de Martín de Riquer

Cuando Galleta se enteró de que había emprendido la lectura del Quijote, me respondió con un: ¡pero tienes que haber leído antes a Martín de Riquer! Por lo que tuve que saltarme mi propósito de no sacar libros de la biblioteca, para conseguirme rápidamente un ejemplar. Y la verdad es que le agradezco el consejo, porque como suele pasar cuando no tienes ni idea de un asunto, yo estaba totalmente equivocada con respecto a lo que pensaba de Cervantes. No tenía ni idea de que fuera un soldado tan valeroso y deseoso de servir en la guerra de Lepanto aún estando con fiebre aquel día, ni de que fuera el cabecilla de los presos cristianos que intentaban huir del cautiverio de los moros musulmanes. Conocer la figura de Cervantes me hizo disfrutar mucho más del Quijote y descubrir que estaba mucho más basado en vivencias del autor de lo que yo tenía en mi cabeza. En el libro de Martín de Riquer se analizan además bastantes más cosas acerca del Quijote, su relevancia, e incluye además la hipótesis de Riquer de quién pudo ser Avellaneda, el plagiador burlador de Cervantes. La construcción de dicha hipótesis me resultó muy interesante sobre cómo se conduce una investigación en un ámbito muy desconocido para mí. Otro ejemplo, lo podéis leer en el blog de José Luis sobre el mapa de Vinlandia.

27. Comer sin miedo de J.M. Mulet


Cuarto libro de divulgación del año, reseñado en Hablando de Ciencia. No tengo más que añadir...

28. The Testament of Mary de Colm Toibin


Último libro de English Reading Club (primera edición), y el que menos me gustó de los tres. Muy ágil de leer, de poca longitud, y a la mayoría de personas del taller les encantó. Por lo que me decantó a que fueron mis prejuicios los que me impidieron disfrutarlo: el libro narra la visión particular de María acerca de su hijo Jesús, que tiene poco que ver con la oficial católica. A pesar de todo..., por algún conocimiento de historia y tradición judía, me parece que hay varios puntos de la novela que no son viables..., pero manías mías.

29. Contacto de Carl Sagan

Novela de ciencia ficción de un gran divulgador (vamos por el quinto libro de ciencia, sin contar el de poesía de David Jou). Lo reseñé en Hablando de Ciencia, junto con la película del mismo nombre.

30. Neurozapping de JR Alonso


Sexto libro de divulgación. JR Alonso ha publicado dos libros durante este año y he tenido el inmenso gusto de leer ambos. Lo reseñé en este mismo blog, y tampoco tengo mucho más que añadir, salvo para recomendarlo una vez más.

Y como esto se alarga ya demasiado, propongo dividir en dos las reseñas de lo leído en 2014. Los libros que quedan por contar son:

31. The innocence of Father Brown de Chesterton
32. Ciencia y religión. Conceptos fundamentales de Mariano Artigas
33. The wisdom of Father Brown de Chesterton
34. Antología poética Manuel Machado. Edición de Arturo Ramoneda
35. Autorretrato con radiador de Christian Bobin
36. The incredulity of Father Brown de Chesterton
37. Una breve historia de casi todo de Bill Bryson
38. Oliver VII de Antal Szerb
39. Mitología materialista de la ciencia de Francisco José Soler Gil
40. Cien años de soledad de Gabriel García Márquez
41. Historia del veneno. De la cicuta al polonio de Adela Muñoz Páez
42. The blind assassin de Margaret Atwood
43. Antología poética de Ernesto Cardenal
44. Ya está el listo que todo lo sabe de Alfred López
45. Nada de Carmen Laforet
46. Bel canto de Ann Patchett
47. Grandes enigmas de la ciencia, Naukas
48. La nariz de Charles Darwin de José Ramón Alonso
49. Sin noticias de Gurb de Eduardo Mendoza
50. Brick lane de Monica Ali
51. Masa y poder de Elias Canetti
52. Tesla y la conspiración de la luz de Miguel A. Delgado
53. Matar a un ruiseñor de Harper Lee
54. The secret of Father Brown de Chesterton
55. The scandal of Father Brown

Y además, los cómics de ciencia:

Newton la gravedad en acción de Jordi Bayarri
Galileo el mensajero de las estrellas de Jordi Bayarri
Darwin la evolución de la teoría de Jordi Bayarri
Marie Curie, la actividad del radio de Jordi Bayarri